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Cómo un año después de COVID-19 ha cambiado las estrategias de negocio

Barcelona, 10.05.2021
La pandemia de COVID-19 cambió de la noche a la mañana nuestra forma de trabajar. Un año después, seguimos trabajando desde casa, pero estamos deseando volver a la oficina. Jason Cort, Director de Planificación y Marketing de Productos, habla de las lecciones empresariales aprendidas de la pandemia y de cómo debemos acelerar e incorporar estos aprendizajes al iniciar la vuelta a la oficina.

12 meses más tarde nos encontramos todavía en un estado de cambio, pero con la vacuna COVID-19 hay un rayo de luz al final del túnel.

La pandemia de COVID-19 cambió de la noche a la mañana nuestra forma de trabajar. Un año después, seguimos trabajando desde casa, pero estamos deseando volver a la oficina. Jason Cort, Director de Planificación y Marketing de Productos, habla de las lecciones empresariales aprendidas de la pandemia y de cómo debemos acelerar e incorporar estos aprendizajes al iniciar la vuelta a la oficina.
Nadie olvidará fácilmente dónde estaba el 23 de marzo de 2020 cuando el Gobierno dio la orden de quedarse en casa para protegernos. Se obligó a cerrar ciertos negocios y locales y se exigió a todo el mundo que se quedara en casa, excepto para fines limitados, cerrando efectivamente las oficinas y los locales comerciales de la noche a la mañana.

12 meses más tarde nos encontramos todavía en un estado de cambio, pero con la administración de la vacuna COVID-19 en sus diversas formas, hay un rayo de luz al final del túnel. Como resultado, los líderes empresariales están empezando a pensar en hacer avanzar a sus organizaciones, tomando las experiencias de los últimos 12 meses, y en cómo incorporarlas de la mejor manera posible en las prácticas y estrategias empresariales.

Se puede afirmar que el año pasado hubo quien pudo beneficiarse de esta situación. En el sector de las tecnologías de la información, muchas empresas han tenido un buen año, con una gran demanda de equipos informáticos en todas sus formas, desde ordenadores personales y portátiles hasta periféricos como auriculares, monitores y altavoces. Tanto es así que los problemas de la cadena de suministro han sido un reto, especialmente en las primeras fases de la pandemia, cuando no se habían tenido en cuenta en los pedidos tales volúmenes de personas que trabajan desde casa.

Los servicios de TI, las empresas que gestionan la infraestructura de TI en nombre de los clientes, también han experimentado un sólido crecimiento. El propio negocio emergente de Sharp dentro de este espacio es un reflejo de esta expansión continua durante los últimos 12 meses, lo que demuestra lo robusto que es el segmento de mercado, incluso en el más extremo de los climas económicos.

En el espacio de la colaboración, los proveedores de servicios en la nube, como Microsoft, Google o AWS, han visto una adopción masiva de sus plataformas, ya que la demanda de aplicaciones y proveedores de servicios que se ejecutan en la parte superior de estos han visto igualmente un enorme aumento a medida que las empresas trasladan más de sus procesos a la nube.

Esto también ha tenido claros beneficios para el sector de la seguridad informática. Con el rápido paso al trabajo en casa al principio de la pandemia, las empresas no fueron capaces de estructurar u organizar políticas sólidas de "trabajo desde casa", no sólo en el hogar, sino entre el hogar y dondequiera que se encuentren los servidores y las aplicaciones de la empresa. Esto las dejó potencialmente vulnerables y jugando a ponerse al día. 

Cómo han evolucionado las estrategias empresariales
Es seguro decir que cualquier estrategia empresarial que estuviera en marcha a principios de 2020 cambió rápidamente, o se desechó por completo cuando el impacto de la pandemia se hizo realidad.

La transformación digital es una frase muy utilizada, pero para aquellas empresas que aún no tenían una estrategia en marcha, la COVID-19 les obligó rápidamente a adoptar una desde un punto de vista puramente táctico. A medida que los empleados se han ido trasladando al trabajo en casa, las organizaciones han creado prácticas ad hoc que satisfacen las necesidades inmediatas, pero no tienen en cuenta el impacto a largo plazo.

La transformación digital siempre iba a ocurrir, independientemente del sector del mercado, era sólo cuestión de tiempo, o de un acontecimiento disruptivo, que obligara a las empresas, especialmente a las más pequeñas, a analizar cómo utilizan la tecnología y a implementarla. En Sharp hemos dicho a nuestros clientes que la COVID-19 no ha creado una necesidad de cambio, simplemente la ha acelerado.

La dificultad consiste en que, mientras que las transformaciones digitales planificadas suelen tardar cinco o diez años en planificarse y aplicarse, las empresas han tenido que comprimirlas en 12 meses.

Lo que las empresas tienen que hacer ahora es tomar esas "tácticas de emergencia", por así decirlo, y convertirlas en una verdadera estrategia de crecimiento. Automatizando los procesos, trasladando las operaciones a la nube, implantando una configuración de sala de reuniones virtual, todas ellas habrán visto los beneficios de la transformación digital. También se habrán dado cuenta de que para un crecimiento sostenido es necesaria la planificación.

Las empresas no deberían intentar llevar a cabo la transformación digital solas. Deben buscar asociarse con un tercero de probada eficacia que sepa cómo la automatización de los procesos, la oferta de trabajo híbrido y la mejora de las herramientas de colaboración pueden crear la piedra angular de esa nueva estrategia post-COVID-19.

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Setsuko Nakajima
Marketing & PR
setsuko.nakajima@sharp.eu

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